1
Apertura — conectar antes de enseñar
Que se sientan identificados desde el primer minuto
Cómo arrancas
No empieces hablando de ti ni del laboratorio. Empieza directamente con una pregunta al público.
"¿Cuántos de vosotros os habéis despertado esta semana sintiéndoos cansados, aunque hayáis dormido suficientes horas?"
"¿Alguien aquí tiene pareja que ronca? ¿O sois vosotros los que roncáis?"
Deja que la gente levante la mano. El silencio incómodo no existe cuando la pregunta toca algo real. Normalmente más del 60% levanta la mano, y eso ya genera el ambiente que necesitas.
Tu presentación (30 segundos, no más)
Di tu nombre y en una sola frase explica quién eres: que llevas 20 años haciendo prótesis dental y que hace tiempo decidiste especializarte en algo que te parece muy bonito: ayudar a la gente a descansar mejor.
Nada de logros, nada de currículum. El público no ha venido a ver un CV.
2
El problema — el cansancio que nadie explica bien
Nombrar lo que viven sin saber cómo llamarlo
3
La solución — lo que muy poca gente sabe que existe
Que descubran que hay una salida cómoda y cercana
4
Casos reales — que lo vean en personas como ellos
La historia hace lo que los datos no pueden
5
Preguntas y cierre — el momento de la acción
Que salgan con un siguiente paso claro, no con una tarjeta en el bolsillo
Lo que necesitas llevar siempre
QR del Test SOMNUS impreso y en el móvil
WhatsApp activo para consultas post-charla
Tríptico Bersadent para dejar en el espacio
Presentación visual simple (opcional)
Sobre el tono. Habla como hablas en tus emails: cercana, sin humo, directa. No como una conferenciante. En el momento en que empieces a usar palabras como "síndrome de apnea obstructiva del sueño" habrás perdido al público. Todo en lenguaje de persona.
Sobre el espacio. Pide al organizador que sea un espacio íntimo, no un auditorio. Mejor 15 personas sentadas en círculo que 50 en filas. Las charlas pequeñas generan más leads cualificados porque la conversación es real.
Sobre la cadencia. El objetivo no es dar una charla perfecta la primera vez. Es dar 3 charlas en 90 días y aprender de cada una. La primera siempre es rara, la segunda ya fluye, la tercera ya sabes qué funciona. No lo vivas como un examen.